No sé a quién votar

Según afirman las empresas demoscópicas, casi el 40% de los votantes
españoles deciden el sentido de su voto en la última semana antes de las
elecciones. Hasta ahora, y desde hace unos cuantos años, vengo ejerciendo mi
derecho ciudadano a través del correo. De esta forma eludía asistir a esa ‘fiesta’ que se organiza en algunos
colegios electorales, donde acudes a votar y todo el mundo te recibe con los
brazos abiertos, aunque no los conozcas de nada o no te hayan saludado en los
últimos cuatro años. Y te informan (aunque no lo necesites) sobre lo complicado
que resulta entender lo de los distritos y las mesas divididas por letras, o si
precisas de alguna otra ayuda con las papeletas. ¡Oye! una amabilidad que a mí
me confunde ¿por qué no se comportarán así nuestros políticos una vez pasadas
las elecciones? Es que hay algunos que no les vuelves a ver el pelo. Se
enzurronan en sus despachos, y ¡hala!
(se dirán); a pasar cuatro añitos hasta
que les tenga que pedir a estos que nos
vuelvan a votar.