Mostrando entradas con la etiqueta partidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta partidos. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de febrero de 2020

Ana Oramas, un ejemplo de coherencia

Oramas,ejemplo de coherencia



Si tuviera que elegir, de entre los parlamentarios del Congreso de los Diputados, a una persona que (independientemente de su ideología) representase los valores y las condiciones políticas y morales con los que yo me identificaría; pero sobre todo la coherencia en sus planteamientos, esa persona es la diputada, por Coalición Canaria, Ana Oramas.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Los enemigos los tenemos detrás

Los enemigos los tenemos detrás




Decía Winston Churchill (dirigiéndose a un joven parlamentario británico), que debería tener en cuenta siempre, que sus peores enemigos no estaban en la bancada de enfrente (donde se situaban los laboristas), sino en la fila de atrás (donde se encontraban sus compañeros de partido). Algo parecido, también, dijo el primer canciller alemán, Konrad Adenauer, uno de los fundadores de la nueva Europa. Quien vino a expresar algo similar unos años después: “Hay tres tipos de enemigos: los enemigos a secas, los enemigos mortales y los compañeros de partido”.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

A vueltas con la disciplina de los partidos

A vueltas con la disciplina de los partidos



Escuchaba yo una entrevista que le estaban haciendo a un dirigente político (al cual conozco), cuando el periodista le preguntó, en relación con la pretendida abolición de la “prisión permanente revisable” de nuestro ordenamiento jurídico:  ‘¿por  qué su formación se ha abstenido en la votación en el Congreso?’. El político entrevistado, retorciendo el sentido de la pregunta, contestó que ‘su partido abogaba por el cumplimiento íntegro de las condenas’, que si ‘había dudas sobre la constitucionalidad de esta Ley’, y no sé cuántas chorradas más, hasta tal punto que el periodista, de nuevo, le tuvo que inquirir durante más de una ocasión diciéndole que no había contestado a su pregunta. El diputado, finalmente, se vio obligado a manifestar que no tenía una opinión definida sobre este hecho y que su partido tendría que estudiar de nuevo este tema. Pero no dio ninguna respuesta concreta sobre el particular; ni tan siquiera cuando el entrevistador le solicitó su opinión personal.